Y es justo en ese momento cuando te das cuenta de que nada ha merecido la pena.
Qué ovarios hay que tener..¿cómo puedes ser así?
Te creía capaz de muchas cosas, sabía que eras borde, pero no tan sumamente mala.
Ahora me arrepiento tanto de haber confiado ciegamente en tí. Me has jodido la vida.
Esa vida que, a lo largo de diecinueve años, tanto esfuerzo y tiempo me había costado construir.
No es justo. Pero, ¿sabes? pagarte con la misma moneda, sería ponerme a tu altura, pero al perdonarte, o pasar página, me situaría a más de diecinueve metros por encima tuya.
Sinceramente, me das lástima. Lástima de ver en qué te estás convirtiendo, en qué estás convirtiendo a esa personita que ocupó gran parte de mi corazón.
Me has decepcionado, y mucho.
Me duele, todavía más.
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